Rosario de Cristal
arte y patrimonio
ROSARIO DE CRISTAL
El Rosario de Cristal de Calatayud es una de las tradiciones más emblemáticas de esta ciudad. Se trata de un desfile procesional que combina elementos religiosos y artísticos, en el que se recorre cada 8 de septiembre, festividad de Nuestra Señora de la Peña, el centro histórico de Calatayud a la luz de los faroles y con el Rosario como elemento central. La historia de esta tradición se remonta al siglo XIX y ha evolucionado a lo largo de los años, incorporando contribuciones de diferentes asociaciones y grupos.
Esta magnífica procesión, simboliza el Rosario, y cada farol representa una cuenta del mismo. En ella encontraremos diferenciadas las tres partes en las que se dividía el Rosario por los colores predominantes de los cristales con los que están construidos cada uno de ellos, siendo el color verde para los Misterios Gozosos, el morado para los Dolorosos y el rojo para lo los Gloriosos.
Cada Misterio se divide a su vez en 5 partes que constan del rezo de un Padre Nuestro, diez Ave María y un Gloria. Y precisamente esto es lo que encontramos en Nuestro Rosario de Cristal: El anuncio de cada Misterio se hace con un farol de grandes dimensiones con cristales de colores que dibujan imágenes alusivas al Misterio que representan, tras él un farol que simboliza el Padre Nuestro, diez faroles de un tamaño un poco menor serían los diez Ave Marías y para finalizar un farol que reproduce el Gloria.

Origen del Rosario General o de Cristal de Calatayud
Desgraciadamente en los libros de actas de la Esclavitud de Nuestra Señora de la Peña, dueña del Rosario, no encontramos toda la información que nos gustaría sobre el proceso de construcción y origen del mismo.
Hemos tenido que poner un poco de imaginación para conseguir datos fiables que nos lleven a encontrar luz sobre este propósito, y las nuevas tecnologías nos han ayudado mucho.
Hasta ahora en los libros de historia de Calatayud consultados se decía que “salió por primera vez por las calles bilbilitanas, embelleciéndolas con el encanto multicolor de sus encristaladas peanas y farolillos, el año 1876, fecha de su fundación”, según describe Ángel Raimundo Sierra en su obra A los pies de mi patrona, dedicada íntegramente a la Virgen de la Peña.
Todo lo más que se sabía es el nombre de su creador, un devoto bilbilitano de nombre Manuel Marco Pérez, secretario de la Esclavitud, que a sus expensas creó el Rosario de Cristal.
Pero esta fecha es errónea, ya que posteriormente se encontró en el Archivo Municipal, en el libro de actas del Ayuntamiento de 1871, que la Junta de la Esclavitud invitaba, en oficio de 26 de agosto, a la Corporación municipal, “…que así como siempre ha acudido a la fiesta principal de la Patrona, este año se sume al Rosario del día 8, que saldrá de Santa María, a las siete de la tarde.” El Ayuntamiento aceptó la invitación de la Esclavitud y así lo comunicó en el correspondiente oficio de 27 de agosto de 1871. Desde entonces la corporación municipal ha continuado incorporándose a este ceremonial hasta el momento. Como se recoge en la Crónica bilbilitana del siglo XIX de José Galindo Antón.
También la Asociación Torre Albarrana en el Archivo Municipal localizó el borrador del Programa de Fiestas de 1878 en el que consta: “Día 8 –…A las siete de la tarde Rosario General que saldrá de Santa María recorriendo la procesión las calles de costumbre, aumentado con 60 bonitos faroles a la que también concurrirá el Ayuntamiento.”
Como decía las nuevas tecnologías, Facebook concretamente, nos ha ayudado a localizar a los descendientes directos del creador del Rosario General o de Cristal de Calatayud, Don Manuel Marco Pérez. Y ha sido en México donde encontramos un poco más de la historia de Calatayud. Allí hemos localizado a Manuel Marco Moreira, tataranieto del creador, que nos cuenta que el Rosario de Cristal de Calatayud se origina a mediados del siglo XIX como una promesa realizada por Tomas Marco Torcal a la Virgen, al salvar su vida, y llevada a cabo por su padre Manuel Marco Pérez.
De esta etapa inicial son todos los farolillos de mano y comienzo de cada uno de los Misterios, así como tres peanas faroles que sirven de orla a otras tres esculturas que simbolizan a San Íñigo (patrón de Calatayud), Santo Domingo de Guzmán (creador del Rosario) y la Virgen del Rosario.
Recientemente siguiendo el hilo a esta investigación, localizamos un libro de actas antiguo de la Esclavitud de Nuestra Señora de la Peña en el que podemos leer que el 21 de diciembre de 1871 “El mismo día Manuel Marco, cedió y regaló con toda su voluntad y desprendimiento todos los faroles que tiene hechos y todavía, los que aun hará, en favor de la Esclavitud”.

Noticias del Rosario de Cristal o General en el s.XIX
Siguiendo la idea de encontrar más reseñas que las que hasta ahora exponemos, hemos vuelto a bucear en internet para descubrir una serie de noticias de periódicos, tanto de tirada nacional como provincial, que nos dan idea de lo que la imagen del Rosario de Cristal suponía en la época.
–El diario de Zaragoza, el 12 de septiembre de 1876: “En otro orden de cosas, también llamó la atención la procesión del rosario, que tuvo lugar la noche del siete, apareciendo tan sorprendente como siempre, con ciento cuarenta faroles preciosos y de diferentes magnitudes, debida su construcción a un artista hijo de la ciudad; la significación de aquellos es de los misterios de nuestra religión: pero tan variada y delicada que forma un conjunto acabado, con sus ricos pendones y algunos de nueva construcción y correspondientes orquestas de capilla y músicas bien situadas”
–El siglo futuro de Madrid, el 11 de septiembre de 1877: “De Calatayud escriben al Diario de avisos de Zaragoza el 8 de septiembre de 1877… a las siete de la tarde ha salido con toda solemnidad el acostumbrado Rosario de la iglesia de Santa María, acto que se ha distinguido por el gran número de faroles de elegantes formas –más de 150- regalo del hijo de esta población Sr. Marco. Presidía el ayuntamiento, acompañado de las demás autoridades, juzgado y oficiales de la guarnición. El número de fieles asistentes era inmenso”
–El faro católico aragonés, el 13 de septiembre de 1880: “Las solemnidades religiosas se han celebrado no obstante con inusitada pompa, magnifico y deslumbrador aparato, especialmente la procesión del Santísimo Rosario general, que en la noche del 7 recorrió las calles de la ciudad, con gran orden y profunda religiosidad y devoción.
Infinidad de faroles de caprichosas y variadas formas representando los Misterios del Santísimo Rosario formaban esta hermosa procesión. A la cabeza de cada misterio, marchaba un farol de grandes dimensiones con una inscripción, sobre el cristal de la parte anterior, alusiva al misterio que representaba, siguiéndole doce farolillos en el primero de los que se leía una inscripción del Padre Nuestro y en los diez restantes una palabra en cada uno del Ave María, componiendo entre todos la salutación Angélica, y esto repetido en cada misterio formaba una larga vistosísima carrera.
Acompañaban al Santísimo Rosario magníficos y riquísimos estandartes, tres bandas de música y presidia la ceremonia religiosa…”
–La derecha: Diario democrático, el 11 de septiembre de 1882: “Más al llegar las siete de la noche, el Municipio organizado de la misma manera, el coronel comandante militar D. Joaquín Mendoza, todas las autoridades que velan por esta importantísima ciudad, así religiosas, como civiles y militares, acudieron, según la cita dada de antemano, a la iglesia de Santa María, punto donde había de partir el celebrado Rosario General, pues solo los doscientos cuarenta faroles de mil colores, que en él se exhiben, es lo suficiente para que sea todo lo más importante que pueda caber en ceremonias de esta naturaleza. Y el Rosario no salió porque caía agua torrentes, aplazándose hasta las siete de esta noche, hora en la que ya estaban reunidas todas las corporaciones antes citadas y con la magnificencia que era de esperar, ha salido el Rosario, no sin habernos remojado un poco a la mitad de su carrera.
El farol que más ha llamado la atención de los fieles ha sido el de Santo Domingo de Guzmán, estrenado este año. Representa una soberbia capilla cuya techumbre descansa sobre cuatro columnas huecas, de cristal, toda ella iluminada por dentro con gusto, produciendo como es natural un efecto sorprendente. Una porción de músicas entre las cuales descollaba la del Orfeón Aragonés, dirigida por el entusiasta D. Mariano Cabello y compuesta de más de cincuenta voces, con acompañamiento de instrumentos de las capillas de Santa María y del Santo Sepulcro, amenizaban el acto conduciéndolo a mayor grado de esplendidez. Por fin ha prevalecido la idea de todo el vecindario que solo aspiraba a que la solemne procesión se llevase a efecto.”
–El diario de Zaragoza, el 11 de septiembre de 1886:”El suntuoso rosario cuya colección de faroles tantas veces ha descrito su ilustrado periódico, ha ofrecido este año dos innovaciones. Era una la magnífica peana de la Virgen, construida por el señor Marco, y la otra la nueva peana-farol que más que tal es una capilla de cristal de estilo gótico, construida con arte y gusto delicado: consta de cuatro cuerpos que terminan en forma de pirámide y se halla adornada con columnas de bronce”
-La alianza aragonesa, el 9 de septiembre de 1886: “de sorprendente le califica el redactor del programa de las fiestas y no anduvo errado quien tal adjetivo le aplicó. Figúrense los lectores un interminable desfile de faroles que adoptan numerosas formas, tales como cruces, liras, torres etcétera; elegantes banderas que de trecho en trecho hacen desaparecer la monotonía de tanta luz, multitud de peanas de cristal entre las que destaca la Santa Patrona, y tendrán una idea, si quier sea pálida e incompleta del Rosario general en el que la antigua Calat-Ayub funda legítimamente su orgullo. Ha sido presidida por el alcalde don Pascual Blas acompañado de seis ediles (de los 24 que componen el municipio).”
–El correo español, de 15 de septiembre de 1893: “Tiene lugar en la noche del mismo día la celebración de un suntuosísimo Rosario General, que bien merece su descripción unos renglones. Compónese el Rosario de 150 pequeños faroles de cristales de colores, con otra porción de ellos de gran tamaño y varias peanas, todo ello de un gusto artístico exquisito; sale de la colegiata y recorre las principales calles de la población, que se visten de fiesta con colgaduras y luminarias, y es acompañado por nutridas hileras de fieles y amenizado por dos bandas de música y tres grandes coros cantando Avemarías.
Débese la construcción de dicho Rosario –que puede competir con los mejores de otros puntos- al desprendimiento y condiciones de artista de nuestro correligionario D. Tomas Marco, que año tras año ha venido costeando y trabajando hasta lograr hacer de él lo único que atrae la atención de los forasteros que con motivo de las ferias vienen a esta ciudad.”
Siglo XIX: Orígenes
En el libro de actas hemos encontrado también varias referencias a las aportaciones que cada año se podían hacer al Rosario
– 1878: Se da la dirección del Rosario General a D. Manuel Marco e hijos mientras vivan.
– 1879: Reforma de los estandartes que salen en el Rosario de Cristal.
– 1882: Se envían invitaciones a las autoridades civiles y militares para que participen en el Rosario General.
– 1882: Se encargan ocho sotanas iguales para las personas que llevan la peana de la Virgen del Rosario.
– 1883: Se hacen ocho sotanas más para las personas que portan el resto de peanas.
– 1889: Se acuerda que “alguno de los SS Consiliarios, que a su vez son concejales del municipio de Calatayud, se sirvan de solicitar del Ayuntamiento alguna cantidad para el pago de la salida del Santo Rosario”
– 1891: El señor Marco quedó encargado de los músicos y cuanto fuese necesario para llevar a efecto el Rosario General; entonces, tal y como aparece en los programas antiguos de fiestas, en el Rosario concurrían varias bandas de música y cantaban los coros una solemne Ave María.
– 1891: El presidente de la Esclavitud, Vicente Esteban , y el secretario, Tomás Marco, tienen una reunión con el ayuntamiento “en la que dan cuenta de los muchos gastos que el Santo Rosario proporciona, así como las muchas ventajas morales y materiales del mismo, y no dudando que así como dicha corporación costea las festividades de nuestro Patron San Íñigo y las de los Patronos de Huermeda y Torres, teniendo esta Esclavitud las necesidades que se probaban, suplicaba la cantidad anual de doscientas pesetas y con gusto y satisfacción comunicaba en sesión del día… se habían concedido ciento cincuenta pesetas”.
– 1894: En atención a la difícil situación económica en Junta se propuso “no salir el Rosario General acostumbrado si el M. I. Ayuntamiento no continuaba entregando el ciento cincuenta pesetas que desde 1891venía portando como ayuda a los gastos del mismo”. Salió gracias a dicha aportación.
– 1897: En la Junta anuncian que ese año el Rosario General será incluido en el programa de fiestas del Ayuntamiento de Calatayud.
– 1899: Tomas Marco solicita ayuda a la Junta para intentar, junto con los señores maestros de la ciudad, que participen más niños en la salida del Rosario General, ofreciéndoles una medalla a cada uno de la Virgen.
Siglo XX: Ampliación del Rosario de Cristal o General
En el año 1906 se añadió el Grupo escultórico “Hallazgo de la Virgen”, que fue sufragado por toda la ciudad. Se construyó en los talleres valencianos Miralles. En los periódicos de la época comentan “que la peana produjo un efecto sorprendente en el público, que entusiasmado aclamó a la Virgen con estruendosos vítores y aplausos”
La imagen se parecía a la Virgen de los Desamparados, con un manto largo que cubría la efigie y el trono donde está sentada, que al tiempo se sustituyó por la imagen de la Virgen de la Peña que no bajaba durante las fiestas del Santuario.
En las actas encontramos cómo el 27 de julio de 1913 se invita a “las Hermandades Religiosas de la población, que posean estandarte o bandera, para que asistan al Rosario General de Nuestra Excelsa Patrona realzando de este modo la grandiosa solemnidad religiosa”.
Según acta de 26 de septiembre de 1929.
Con motivo de la Semana Catequística, que se celebra en Calatayud, salió el Rosario General el 27 de septiembre, hasta entonces no había salido fuera de la fecha 8 de septiembre. Lo hizo “junto con la procesión infantil a las siete de la tarde. Se baja la Virgen bajo palio en procesión, no lo hacía desde 1885 por el cólera. No salió en el rosario General y mucho menos en el nuevo paso que es muy bonito pero no queda bien con la grandiosidad de Nuestra Excelsa Patrona”. Según acta de 26 de septiembre de 1929.
En 1946, con el material inservible de tres faroles Manuel Donmarco hojalatero de Calatayud, construye un farol peana. El diseño fue de Don Enrique Carnicer, este farol siempre se ha conocido como Farol del Ayuntamiento.
En 1946 el Rosario se vio enriquecido por un nuevo farol peana espléndido, que incorporaba la Real y Antiquísima Hermandad de Nuestra Señora de la Piedad y de la Sangre de Cristo de Calatayud., junto al cual desfilaron y siguen haciéndolo los Hermanos de la Sangre de Cristo.
En 1948 se incorpora el singular farol peana de los Bilbilitanos Ausentes. Fue apadrinado por el sacerdote Joaquín San Nicolás Francia y costeado por un grupo de devotos bilbilitanos ausentes. Realizado en los afamados Talleres Quintana de Zaragoza. También se donó el estandarte que lo acompaña, con un bordado en hilo de oro de la Virgen de la Peña, realizado por las monjas de la ciudad.
En 1948 con el objeto de soportar mejor el peso de los faroles grandes y llevarlos con mayor facilidad se colocaron ganchos, que siguen en uso, con fuertes anillas, sujetos al palo del farol.
En 1950 comenzó a bajar la Imagen de la Virgen de la Peña, durante los días de Ferias, hasta la Colegiata de Santa María la Mayor. Participa la imagen de la Virgen de la Peña en el Rosario de Cristal en el Farol “Hallazgo de la Virgen”.
En 1954 se varió el recorrido de la procesión del Rosario de Cristal, y desde entonces no ha sido modificado.
En 1956 se encargó al afamado “Talleres Canfranc” de Ariza la construcción de un nuevo remolque para el farol del “Hallazgo de la Virgen” que soporta una carga útil de 2.000 kg. Costó 15.000 pts.
En 1956 el presidente de la Hermandad de Santa Cecilia presentó a la Junta de la Esclavitud el boceto de un farol carroza, que salió a la calle al año siguiente. El Farol de Santa Cecilia muestra a su titular la Virgen de Capadocia y al reverso una dedicatoria a la Virgen de la Peña. Fue cedido a la Esclavitud el 27 de agosto de 1957.
Siglo XXI: Consolidación y tradición
El Rosario de Cristal de Calatayud ha continuado evolucionando a lo largo del siglo XXI, manteniendo su importancia como tradición religiosa y cultural.
En 2002, se realizó la transformación de los faroles, pasando de ser iluminados con velas a serlo con pilas de petaca.
La última incorporación se realiza en 2006 completando el Rosario el Farol de los Misterios Luminosos, gracias a la Hermandad del Cristo de la Paz.
Diferentes asociaciones, cofradías y grupos colaboran activamente en su organización, aportando su creatividad y devoción.
El Rosario de Cristal de Calatayud es un evento de gran importancia en la vida de la ciudad. A lo largo de los años, ha atraído a miles de visitantes y se ha convertido en un símbolo de la identidad local. El desfile procesional, con sus espectaculares iluminaciones y esculturas, crea un ambiente único que contribuye al patrimonio cultural y religioso de la ciudad.

